
Llegar a tiempo en Granada cuando todo va con el reloj
Vas con prisa, lo sabes, y aun así te dices “da tiempo”. Hasta que Granada te suelta una sorpresa: una calle que hoy va más lenta, un portal que se complica, una parada imposible justo donde te marca el mapa… y en dos minutos pasas de “voy bien” a “voy








